Entrevista a Fernando Navarro

Hoy tenemos la suerte de presentaros la entrevista realizada a Fernando Navarro, mano derecha de Ray Cazorla, nuestro anterior entrevistado, director de HAC y VP de ética y RSC de ICLF. Esperamos que disfruten con sus palabras:

¿Quién es Fernando Navarro?

Pues soy el nieto de un maestro rural, el hijo de una profesora y de un musico y arquitecto, el padre de dos hijos estupendos que descubren la vida cada día y el marido de una mujer que ha sido siempre mi principal motor. Soy también parte de muchos grandes proyectos que me llenan de ilusión y hacen que los domingos por la tarde no sean deprimentes ni los lunes tormentosos. Como ves, soy lo que soy en relación con otras personas. En realidad, soy lo que he mamado y lo que he vivido. No somos islas, no vivimos solos. Somos siempre en relación a otros.

¿Cómo ha vivido el confinamiento?

Pues muy bien, la verdad. No he dejado de (tele)trabajar y he disfrutado de un tiempo único para reflexionar, leer, ver cine y, sobre todo, vivir intensamente en familia. Eso es un privilegio – especialmente cuando se tienen niños pequeños – que cuando pasen los años creo que recordaremos con enorme nostalgia. Creo que nunca en la historia había sucedido algo igual. 

Quizás porque llevo años estudiando los grandes conflictos del siglo pasado y he vivido en un país en guerra (Angola) soy capaz de darme cuenta que sobrellevar cómodamente el confinamiento no ha sido ningún acto heroico. Los héroes, en realidad, estaban fuera de sus hogares: en los hospitales, en los supermercados, en la policía, …

¿Qué es lo que más le gusta de su profesión?, ¿y lo que menos?

La posibilidad de dedicar mi tiempo energías y capacidades a mejorar (un poquito) el mundo y hacerlo en la compañía de gente estupenda. En realidad, ese “intentar mejorar el mundo” es algo que – consciente o inconscientemente – hacemos casi todos. Soy de los que cree que los buenos son muchos más que los malos, aunque estos últimos son notablemente más ruidos y disolventes.

¿Lo que menos? Puede sonar pedante, pero siempre creo que podría hacer más de lo que hago.

Si pudiera dar marcha atrás, ¿qué le hubiera gustado ser? ¿Tiene alguna vocación frustrada?

Pues la verdad es que en 30 años de carrera profesional siempre he trabajado en lo que me gustaba en cada etapa. He pasado por la empresa privada, por la cooperación y por la universidad. Hoy estoy encantado con el proyecto en el Hispanic American College quizás porque aglutina toda mi trayectoria profesional y la experiencia acumulada estos años, incluidos los tropiezos.

Pero, venga, puestos a soñar en un personaje de ficción me habría encantado ser Indiana Jones (con el físico de Harrison Ford, que conste 😊 y en el mundo real creo que sería muy feliz siendo profesor de historia en un colegio, como mi abuelo. ¡Disfruto narrando la historia como la apasionante novela que es!

Hace unos días entrevistamos a Ray Cazorla, ¿cómo es trabajar con él?

Es la razón principal de estar encantado con este proyecto, pues en realidad las organizaciones son lo que son sus máximos órganos rectores. No son siglas, ni tablas de Excel, ni algoritmos. Ray y yo nos compenetramos perfectamente y la transparencia prima en nuestra relación. Es muy fácil trabajar con él, entre otras cosas porque tiene una increíble capacidad de escucha.Ahora que no nos lee nadie, cuéntenos un secreto de él…

A pesar de su relativa juventud (le saco más o menos una década) Ray es una de las personas más increíbles que he conocido, con una capacidad de gestión, idealismo y optimismo que no es sencillo encontrar en una misma persona. Ha sabido dar forma a un gran proyecto internacional y creo que tiene la enorme virtud de saberse rodear de buena gente cualificada. Por otra parte, y a pesar de que vivimos en el Siglo de Oro de los Egos, creo que Ray es sinceramente humilde. No es una pose. Lo he visto en distancias cortas y jamás alardea de los excelentes contactos que tiene. Ese es un rasgo que siempre he asociado a los verdaderos líderes y Ray indudablemente lo es.

¿Un libro para recomendar?

¡Cualquiera de los míos que para eso los escribo! 😊

Y además “Ruanda: 100 días de fuego” de Jose Mª Arenzana, periodista sevillano y amigo que vivió como periodista de guerra aquel terrible genocidio. Integra una colección editorial que coordino sobre Genocidios en la editorial Ultima Línea y que está muy vinculada al trabajo de HAC para promover los derechos humanos. Creo que debemos tener presente ciertos horrores para que no se repitan. 

Déjame añadir otro, en un tono más irónico: El diccionario del diablo, de Ambrose Bierce. Uno de los libros más divertidos e ingeniosos que he leído. Y cargado de mala leche, pero mala leche ilustrada e inteligente…

¿Un disco o una canción que no pueda dejar de escuchar?

¡Me encantan Los Secretos! Cualquier tema de ellos. Fueron la banda sonora de mi año como cooperante en Angola y endulzaron muchas tardes de abatimiento. No sé, ¿Cambio de planes?

Alguien a quién admire.

Son muchas personas, la mayoría anónimas. Los veo sacar adelante a sus familias y luchar cada día. Caerse y levantarse, sabiendo que probablemente volverán a caer. 

Admiro, por ejemplo, a un gran amigo y artista Fernando Mircala, por ejemplo. Su obra es la pera y en cualquier otro país que promoviese realmente el talento nacional tendría una exposición permanente y colas para adquirir sus maravillosos cuadros tridimensionales a base de cartulinas recortadas con las que es capaz de recrear al detalle mundos mágicos del cine, de la historia o de la fantasía más desbordada.

En general me gusta la gente que lucha por mejorar el mundo, sin discursos apocalípticos, ni presunciones, cambiando su entorno más próximo que es donde podemos cambiar las cosas la mayoría de las veces.

Admiro entre los grandes nombres de la academia mundial al Dr. Bernardo Kliksberg, un referente para quienes estudiamos la ética del desarrollo y una bellísima persona de quien muy bien podría decirse – parafraseando a Tagore – que “cuanto más alto es el bambú, mas bajo se inclina”. Una mente brillante y un carácter afable, noble y humanístico. Es un orgullo que sea parte de nuestra organización.

Por cierto, este retrato de Kliksberg es uno de los trabajos de Fernando Mircala…

Ética, valores, liderazgo… ¿cree que todo eso se consigue en la Universidad?

Creo que eso se consigue viviendo en sociedad y la universidad es una parte importante en nuestro “cursus honorum”, por eso desde HAC trabajamos estrechamente con diversas universidades públicas y privadas y por eso después de verano lanzamos una batería de posgrados universitarios que ponen el acento, precisamente, en los valores en los que creemos: economía circular, geopolítica, Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) o liderazgo ético son parte de nuestra oferta académica más reciente. Si quieres más detalles los encuentras aquí.

Usted escribió hace más de una década un libro que se titulaba ‘Responsabilidad Social Corporativa: teoría y práctica” (ESIC), en este mundo devorador en el que vivimos, ¿es posible o simplemente es una utopía?

Así es, la 2ª edición es de 2012 y sigue plenamente vigente … ¡Claro que es posible! 

Quien crea que es viable un mundo sin empresas, vive en Babia, en el mundo de las ideas que a menudo solo funciona sobre el papel pero no en la realidad como demuestra la historia del olvidado siglo XX. 

Creo que las empresas son un claro motor de desarrollo socio económico, pero no todo vale, como nos recuerda desde hace décadas el decano de nuestra escuela de RSC, el Dr. Kliksberg. De todo eso tratamos los estudiosos de la ética y la RSC. En realidad, como afirmaban mis amigos y colegas de la fundación ETNOR, “la ética es rentable”. Una empresa socialmente responsable obtiene más beneficios, tiene menos conflictividad y deja una huella positiva en su entorno que le devuelve el favor legitimándola y haciéndola más rentable y sostenible. Es un claro círculo virtuoso.

¿Tortilla de patatas con cebolla o sin cebolla?

Con cebolla y el huevo poco cuajado.

Cuéntenos más acerca de HAC.

Somos una corporación norteamericana presente en Madrid, Buenos Aires y Nueva York que desarrolla cinco líneas de actuación dirigidas a revalorizar y potenciar el liderazgo hispano en el mundo: organización de grandes eventos internacionales,

• Formación superior (¡lanzamos a partir de octubre varios posgrados!),

• Consultoría en varias áreas (política, medioambiente, RSC, jurídica e internacionalización)

• Publicaciones

• Apoyo a la cooperación al desarrollo a través de nuestra Fundación ICLF

¿Encuentra a España, incluso a Europa, carentes de líderes?

Creo que si. Como amante de la historia tiendo a mirar al siglo XX y no logro encontrar hoy a políticos europeos de la talla de Churchill, Willy Brandt, Adenauer, Suarez, Felipe González o Kennedy.  

Creo que la política está tan denostada y devaluada que los más cualificados huyen de ella como si fuera la peste. He conocido de cerca algunos casos.

Al final, la juventud termina fijándose en Nadal, Gasol, en el mejor de los casos y pare usted de contar, ¿faltan valores? ¿Faltan oportunidades para otros sectores?

¡Ya me daría con un canto en  los dientes si esos fueran sus ídolos principales!. 

Creo que existen multitud de ídolos y modelos que cubren un enorme espectro de valores (o anti valores): desde la obtención de dinero y fama fácil vía celebrities e influencers (hoy Fausto vendería su alma al diablo por un millón de “likes”) hasta otros modelos absolutamente admirables como Nadal o Gasol. Son estos los que debemos potenciar entre todos y, muy especialmente, por quienes tenéis la capacidad de prescribir modelos.

¿Botellín o cerveza de tirador?

Coca-Cola de tirador. No puedo con la cerveza …

Para terminar, ¿qué diría que le queda por hacer?

Siempre queda todo por hacer. El día que pensemos que ya hemos acabado habremos terminado como humanidad que puede progresar. Fukuyama se equivocó con su anuncio del “fin de la Historia”. Progresamos y mejoramos porque siempre encontramos algún defecto de fabricación que hay debemos arreglar. 

Creo que hoy vivimos el mejor momento de la humanidad. Esto se pude sustentar en estadísticas y datos concretos. Pinker lo explica estupendamente así que no voy a aburriros con datos. 

Sin embargo, esta visión optimista del mundo actual no me impide ver que hay grandes problemas que afrontar. En mi opinión son dos:

• Medioambientales: cambio climático

• Sociales: perdida de libertades públicas y auge de la pulsión liberticida. Como estudioso de los principales totalitarismos del siglo XX (nazismo y comunismo) veo con preocupación que los malos vuelven a ocupar el discurso público y a veces la calle disfrazados, muchas veces, de antifascistas.

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