Thriller a la española

El estruendo golpeó mi paz. Sin saberlo, descansaba plácidamente en el lugar de los hechos. Hechos que aún no se habían sucedido cuando mi cuerpo se desparramó en el lecho improvisado.

Un disparo se oyó; no podría ir muy lejos… sobresaltado -aún dormido- corro hacia el callejón de donde procedía el eco de dicho artefacto y la imagen era obvia; no quedaba nadie, ni asesino ni asesinado…

Cual investigador muy privado, sin tocar nada para no dejar huellas que me inculpen injustamente indago… ¿tres palabras seguidas que comienzan por el prefijo in? Tal vez fuera innecesario… y van cuatro.

Las paredes dejaban a las claras que no había sido un sueño; el colorido había cambiado y chorreaban fluidos pared abajo. En el suelo goterones de verdad.

Como pude, pudimos, o mejor dicho pudo, comenzó a eliminar las huellas de dicho crimen incluso siendo increíblemente inocente. Ahí lleváis dos más…

Finalizando la depuración de los hechos lo vimos claro; disparo con doble trayectoria. La improvisada bala estaba en el suelo y dos agujeros imposibles.

El cuerpo era lo que llamamos vulgarmente “cuerpo escombro” o “saco de patatas” y en él se vislumbraba lo ocurrido…

Moraleja: el salmorejo puede hacer mucho daño.

Como dicen los modernos: no traten de entenderlo…

(Basado en hechos reales)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s